La ciudad amurallada de San Francisco de Campeche, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tuvo su origen e intenso desarrollo gracias a la actividad mercantil de exportación de sal y madera, que le permitió su favorable posición portuaria, motivo también por el cual se construyeron sus fortalezas en el terraplén frente al mar, debido a los constantes asaltos de los piratas europeos que comenzaron a atacar el puerto durante el siglo XVII.
Esta ciudad puede presumir ahora su puerto y su estilo colonial recién restaurados. Con todo, suele ser incluso una ciudad de paso para llegar a otros sitios de la Península de Yucatán, sobre todo las zonas arqueológicas, por lo que no suele ser el destino más importante de la zona, pero para la sorpresa de varios, esta ciudad también tiene lo propio e invita a quedarse a contemplar su histórica arquitectura, sus verdes paisajes, su exótico clima y sus verbenas populares.
Carmen, como la llaman sus habitantes, es una ciudad costera localizada al sureste del estado de Campeche, en el extremo sur de la Isla del Carmen. Obtuvo su actual nombre el 16 de julio de 1717 en honor a la Virgen del Carmen ( la cual se cree es protectora y patrona de la isla), cuando las fuerzas españolas comandadas por Alonso Felipe de Andrade expulsaron a los piratas y recuperaron la ciudad después de un largo periodo de ocupación. Desde entonces, cada año a finales del mes de julio, Ciudad del Carmen se convierte en el epicentro regional de festividades sociales, culturales y religiosas, en la feria que celebra a su Virgen protectora.
Los recursos marinos son la principal fuente de abastecimiento y trabajo de los habitantes de esta ciudad, conocida también como la Perla del Golfo, y la cual cuenta con el puerto pesquero y camaronero más importante del estado. Asimismo, Ciudad del Carmen se ha convertido actualmente en una de las zonas productoras más importantes de México, ya que posee una gran riqueza de yacimientos petrolíferos de donde se extrae el 80% de la producción nacional del crudo y 40% del gas. Aunque su población es predominantemente mestiza y católica, el reciente auge económico del petróleo ha atraído a miembros de otros grupos étnicos y religiosos de diversas partes de México e incluso del extranjero.